lunes, 27 de abril de 2015

Animales. 1

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Resumen: Cuando su hermano y la esposa de éste murieron en aquel accidente, Rodrigo no esperaba los cambios que trajo encima la venida de su sobrino a su casa. Su vida cuidadosamente controlada y planeada estaba a punto de sufrir una sacudida de la cual, por primera vez en su vida, no tenía idea de cómo iba a sobrevivir.

“El camino al corazón de un hombre es a través de su estómago”
Dicho popular.


Prólogo


Amaba a su hermano y él lo amaba, pero ese no era el problema.


sábado, 14 de marzo de 2015

Cambio de planes

“Insanity is all around us”
(Our Solemn Hour, Within Temptation)
“Would you mind if I hurt you?
Understand that I need to
Wish that I have other choices”
(What have you done, Within Temptation)


No se suponía que fuera así. Después de un día del trabajo vuelvo a casa para encontrarme a la mesa sin preparar. La preparo antes de hacer la comida: sólo un plato, sólo un tenedor y un cuchillo, sólo una copa para el vino. A pesar de eso, me esmero en prepararla lo mejor posible, usando el candelabro y velas que sólo reservábamos para ocasiones especiales, después de una caza especialmente satisfactoria. Las velas estaban consumidas casi hasta la mitad.

El favorito de todos



Odio a los niños.


En esta era de expresión para todo mundo con internet esa no es ninguna idea revolucionaria. Antes, sin excepción, se creía que el problema estaba en ti por decir algo así.

Armagedón


Al cerrar la puerta me di cuenta de que los cabrones me habían devorado la mano. La carne y los músculos, las venas, arterias, ese tipo de cosas. Uno de ellos seguía aferrado al hueso del dedo descarnado. Qué insistentes. Me lo quité con la otra mano. La sangre salía a chorros como en una película slasher de los 80.

sábado, 7 de marzo de 2015

Réquiem demort



A la mañana siguiente no recordaba qué había soñado. Algo con rojo. Luego nada. Lo olvidó del todo mientras se preparaba como cada mañana. Estaba finalizando el abotonarse la camisa cuando de improviso cayó en cuenta de que no tenía por qué arreglarse porque no tenía ningún sitio al que ir.





Dos semanas atrás el director del Auditorio Nacional de Música mandó llamarlo a su oficina para informarle de que ahora pasaría a formar parte de la lista de desempleados en España. Sólo un selecto grupo sería capaz todavía de ofrecer conciertos, y en él no hacían falta dos chelistas. Sobretodo cuando uno necesitaba partituras especiales en braille y un tiempo extra para aprendérselas antes de cada acto. La novedad de su caso había dado paso a la incomodidad generada por el mismo.

El asesino que temía estar solo



El agente de policía apoyó ambos brazos sobre la mesa. El hombre al otro lado no estaba vestido como un criminal, aunque lo era. Ser atrapado mientras trataba de estrangular a su víctima en un parque público a plena luz del día lo convertía, además, en un criminal de lo más idiota. Un par de adolescentes informaron del hecho esa tarde, ubicándolo detrás de unos arbustos, con lo cual asumieron en un principio que sería una pareja dándose el gusto. Al acercarse para confirmar sus sospechas, ambos se asombraron de ver que a un sujeto fornido de cabello rubio, completamente vestido, tratando de cortarle el aire a otro sujeto con un cordón de zapato. El cordón ni siquiera era suyo; se lo quitó a su víctima después de dejarlo inconsciente de un batazo.


Cuack, cuack



Se llama anatidaefobia y no es gracioso. La enumeran en listas de curiosidades y hay imágenes por toda la red que pretenden sugerir lo ridículo, lo absurdo, pero no lo es. En el fondo ninguna fobia es irracional. Tiene su propia lógica interna que, por supuesto, será difícil entender desde el exterior.
Por lo general se inicia en un sólo acto traumático. A veces es un miedo que empieza comprensible y, por la particular manera de pensar de un individuo, se engrandece hasta límites indeseables, hasta manchar todo, hasta que ya no existe paz mientras se está consciente. E incluso cuando no lo está. Ninguno reiría si se tratara de ustedes.